27 de junio de 2019

Cacalchén en la Guerra de Castas. Parte III

Cacalchén en la Guerra de Castas Tercera y última entrega.


Parte III de la "Guerra de Castas" y su paso en nuestro municipio...

Después de la toma de Cacalchén por los rebeldes al mando de Jacinto Pat. La población pasó de 2000 habitantes a poco más de 400. Tuvieron que pasar casi un siglo para que se recupere demográficamente del trágico suceso. Si bien las bajas entre mayas y blancos no superaron los 150, o posiblemente alcanzaron los 100, en los días posteriores hubo una emigración que aquí analizaremos.

Cacalchén en la Guerra de Castas. Parte III
La llamada guerra de castas tardaría por los siguientes cincuenta años hasta 1901
No se tiene ningún dato de cuando los rebeldes abandonaron Cacalchén, pero tomando encuentra que por estrategia militar no permanecían mucho tiempo en una plaza tomada. Podríamos considerar que regresaron a los montes la tarde del 20 de diciembre. Cuando aún las huestes se encontraban en el poblado los locales recogieron los cuerpos de los caídos para sepultar en el cementerio de la iglesia, considerando que los hechos fueron antes de las reformas del presidente Juárez 1859. (En la que los cementerios pasan a la administración del estado). Es difícil precisar si su utilizaron una fosa común o fosas individuales.

La llamada guerra de castas tardaría por los siguientes cincuenta años hasta 1901. 

Si bien el poblado nunca fue atacado de nuevo, si mostró una gran vulnerabilidad. “si sucedió hoy bien sucederá mañana” Los mayas que regresaron después de huir durante la refriega solo fueron para hacer un recuento de los daños. Emigraron a poblaciones que consideraban más seguras donde se entregaban por completo a la servidumbre de las haciendas, o terminaron en la mendicidad, otros casos fueron víctimas de las hambrunas y pestes propias de esos años.


En esa época se creía, no del todo erróneamente, que la acumulación de cadáveres contaminaba el aire y con ello se hacía evidente la llegada de epidemias capases de matar a poblaciones enteras en cuestión de días. Éste argumente fue otro de los factores en el abandono del pueblo.

El pequeño sistema de producción y servicios que mantenía al pueblo colapsó por completo. Ya que la población blanca fue la que mantenía esa economía. Las haciendas ganaderas fueron abandonadas y con ello desapareció todos los trabajos indirectos que ofrecía. Por temor a un nuevo ataque no regresaron nuevas familias de blancos hasta muchas décadas después ya en el auge de las haciendas henequeneras.
Cacalchén en la Guerra de Castas. Parte III
Foto Archivo: Guerra de Castas Palacio de Gobierno Mérida Yucatán
Las casas principales de los blancos como ya hemos mencionado fueron atacadas e incendiadas, sin portales ni ventanas y ante el abandono, rápidamente se deterioraron. La vegetación rasgó sus muros y rompió los techos, muchas de estas construcciones colapsaron o tuvieron que ser re-modeladas a partir del siglo XIX cuando inicio la producción henequenera. Las únicas casas que se encuentran de esa época son la de la calle 21 frente al parque “antigua casa de don Matilde” la que ocupa la mueblería Rojomy, posiblemente la única que conserva el alto portón con los marcos de piedra, misma que mira hacia el norte en calle 21 en la carretera que lleva a Mérida. La iglesia y todo lo que queda del convento. Las demás construcciones que se consideran antiguas corresponden a finales del siglo XVII, incluso más actuales como de la primera década del XIX.

Viajeros que atravesaron Cacalchén entre los años de 1850 a 1890 dan testimonio de un pueblo casi deshabitado y desolado. Después de la migración causada por la guerra de castas, otros lamentables sucesos como la peste y las constantes hambrunas no ayudaron a la que la población aumentara. El crecimiento demográfico que hoy vemos inicio apenas en la década de los 60s del siglo pasado.

La figura de Jacinto Pat ha sido muy controversial atreves de los años. 

La barbarie y muerte que desataron en los pueblos que tomaban era resultado de la humillante condición en la que se encontraba el pueblo mayas. Jacinto Pat y otros líderes como Cecilio Chi, no deben ser vistos como asesinos o saqueadores más bien representan la resistencia y reivindicación de la dignidad maya, un pueblo que fue sometido por el poder político, económico y eclesial.

Final del capítulo: Cacalchén en la guerra de castas. 

Ver parte I de la historia... dar clic aquí

Ver parte II de la historia... dar clic aquí

Redacción y autoría por el novelista: Iván Noé Espadas Sosa (Ficción basada en hechos e historias reales...).

Compartida, editada y compartida: Equipo @Cacalchén
 
Cacalchén, Yucatán, México a junio de 2019.

Esta es la "Ultima parte" de las 3 que se publica y se escribe en esta obra de narrativa en ficción.

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