11 de agosto de 2018

Cacalchén en la Guerra de Castas

Cacalchén en la Guerra de Castas. 

Rebelión en el sureste de la Península de Yucatán.
El caudillo Jacinto Pat de los rebeldes en su paso a Cacalchén
La Península de Yucatán, la Guerra de Castas y su paso de los rebeldes por Cacalchén en Yucatán.

El 18 de diciembre de 1848 el caudillo Jacinto Pat

Con un grupo de aproximadamente 600 rebeldes procedentes del las comunidades del sur del ahora sur de Quintana Roo Tomaron la plaza de Cacalchén. Pocos meses atrás el coronel José del Carmen bello había sido derrotado por los rebeldes mayas en Izamal dejando las zonas colindantes desprotegidas. Jacinto Pat planeaba atacar Mérida no sin antes ir tomando las plazas a su pasó.

Pocos días antes del ataque llegó al pueblo de Cacalchén un “indigente” que recorría las calles y se aproximaba a las puertas de las casas para pedir de comer. Ante una falta de comunicación de de la época la población se encontraba lejos de saber que aquel hombre era parte de los hombres del caudillo Pat, además que tenía como intención reportar a los rebeldes, una estimación del número de pobladores, si éstos se encontraban armados, la ubicación de donde vivía la población blanca. A si como los sitios que pudieran servir como defensa en caso que el pueblo llevara a cabo una fuerte contra ofensiva

Según los escasos testimonios de la época es difícil de comprender, ¿por qué? la gente de Cacalchén se encontraba completamente desprotegida carecía de vigilancia nocturna “oficial” y de al menos una docena de hombre provistos de armas de fuego, siendo esta su única función, como era común en estos tiempos. La población de Cacalchén para el año del suceso posiblemente alcanzaba los 2000 habitantes, entre ellos no más de un puñado de familias blancas.

 

Los rebeldes 

Acamparon la noche anterior a unos 6 kilómetros del poblado en las mediaciones de un sendero que comunicaba a Cacalchén con Izamal. En las primeras horas de la mañana del día 18, desde el punto donde encantaba se podía ver la punta de la iglesia. Las huestes de Pat se adentraron al monte con dirección al sur, cualquier testigo hubiera sugerido una retirada. Después de avanzar algunos kilómetros Pat dio la orden de quebrar el rumbo y dirigirse al poniente con dirección al poblado. En Cacalchén una brisa invernal soplaba del norte, el centro del poblado una veintena de ganados pastoreaban en la explanada que hoy corresponden al parque y las canchas. Un par de carretas procedentes de Mérida con unos pocos costales de maíz se acomodaban a un costado del edificio de la jefatura (donde hoy se encuentra el palacio municipal) no más de treinta personas principalmente hombres caminaban por el centro del poblado. El golpe del martillo sobre un yunque y el ladrido de perros eran los sonidos en ese momento.

Cacalchén en la Guerra de Castas
Caudillos (rebeldes) comandados por Jacinto Pat, llegan en Diciembre de 1848 en Cacalchén.
El ataque inició 


A las once de la mañana del 18 de diciembre, los rebeldes entraron al poblado por los montes del oriente, lo que el día de hoy sería el punto intermedio entre las carreteras de Kimbila y Hoctún. Jacinto Pat tenía a su favor el factor sorpresa. Los rebeldes entraron a gritos y blandiendo machetes.

La población de las primeras viviendas tomaron a los niños y se adentraron a los montes y cuevas más cercanas, los rebeldes tenían la orden de no matar a la población maya del poblado al menos que estos últimos se defendieran o se mantuvieran leales a los blancos. Pasada las once de la mañana las campanas de la iglesia empezaron a repicar y algunos y cuatros hombres del poblado recorrieron a caballo las calles gritando que se preparara la defensa con machetes y palos con puntas de acero que servían para sembrar semillas y que eran comunes en casi todas las casas.

El jefe político 

...(cuyo nombre no registran los testimonios) encantándose al interior del edificio de la jefatura,(lugar del que daremos detalles más adelante) ante media docena de hombre dio la orden de resguardar los pocos sacos con granos de maíz (era un tiempo de constantes hambrunas) y las imágenes religiosas. También mandó un adolescente a sugerir a las familias blancas que tomaran rumbo a Motul que se encontraba “Bien protegida” con un ejército local.

En los primeros metros al interior del poblado, (ahora calle 16) al menos una docena de pobladores hicieron frente a la turba pero los locales superados en número fueron muertos dejando una grandes charcos de sangre en las carreteras de tierra. Los hombres blancos que eran los únicos con armas de fuego hicieron algunos disparos al aire tratando de prevenir a los rebeldes que la población se encantaraba armada o que contaban con algún regimiento militar de Mérida, pero Jacinto Pat ya tenía un conocimiento absoluto de la situación. La mayoría de la familia no blanca se encontraban en las casas de mampostería que se encantaban en calle 21 centro mirando al norte. Calle 20 centro mirando al poniente, y en la esquina de la calle 21 mirando a la carretera a Motul, donde hoy se encuentra una mueblería. Y que este mismo edificio es el único que hoy conserva el marco de de piedra de su portón.
Vista de la parroquía de Cacalchén
Vista de las parroquia que data del 16 (aproximado) ubicada en el centro del municipio de #Cacalchén.

Los rebeldes llegaron al centro de la población

De manera casi coordinada el grupo atacante se dividió en varias fracciones y acto seguido prendieron fuego a los portones o puertas de madera de todas las casas de mampostería ya mencionadas.

En lo que hoy es el frente del palacio municipal que mira al oriente se encontraba un edificio como una especie de galerón de norte a sur, este edificio servía como depósito de granos, cede de jefatura del poblado, un calabozo y una mezcla entre caballería y armería. Carecía de ventana pero contaba con cuatro portones de cuatro metros, el techo era de tablones. (Sin ninguna relación con el palacio actual) en éste sitio se reguardaron entre cuatro y seis hombres que trataron de repeler el ataque dándole de baja a tres de los rebeldes.(los citados defensores eran pobladores armados y no defensas oficiales).

Pasado el medio día medio centenar de casas de paja ardían en diferentes puntos del poblado, mas tardaron en caer los portones incendiados, mismos que los peones de dichas casas arrojaban fuego para mojar la madera desde el interior…

Redacción, novelista: Iván Noé Espadas Sosa (Ficción basada en hechos reales...)
Compartida, y publicación: Equipo @Cacalchén
Cacalchén, Yucatán, México a agosto de 2018.
Primera parte. Continuará...

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