Por: Mariely Lavin Tierra
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| Las
colmenas se establecen en apiarios fijos en lugares estratégicos |
En el mercado internacional se
comercializan alrededor de 300 000 toneladas de miel al año, México
participa en éste con el diez por ciento en promedio, con lo cual ocupa
el tercer lugar como país exportador, después de China y Argentina.
La principal región productora es la
Península de Yucatán, que participa con alrededor de la tercera parte de
la producción nacional y cuya miel es exportada en buena parte a los
países de la Unión Europea.
La miel mexicana se exporta en su mayoría a Alemania, Reino Unido y
Estados Unidos. Hoy se producen en el mundo más de un millón de
toneladas de miel. Los países europeos, aunque son importantes
productores, son también los principales importadores debido a la gran
aceptación que tiene la miel en esa región geográfica.
La más conocida a nivel mundial es producida por Apis mellifera,
especie utilizada en prácticamente todo el mundo por su alta
productividad y gran capacidad de adaptación a diversos ambientes.
De panal en panal
Localizada al sureste de México y rodeada por las aguas del Mar
Caribe y del Golfo de México, la Península de Yucatán está cubierta por
diferentes tipos de vegetación tropical de baja altitud, como bosques
tropicales caducifolios, subcaducifolios y perennifolios, con
importantes áreas con vegetación hidrófila hacia las zonas costeras. Los
diferentes subtipos y asociaciones vegetales se distribuyen
influenciados por un gradiente de precipitación que va de 400 mm de
precipitación promedio anual en el norte, hasta 2,000 mm que se
registran en el sur de la Península. Se han descrito cerca de 2,300
especies de plantas vasculares presentes en la región.
La dulzura del bosque, la miel y el comercio
Apis mellifera es
introducida a la Península de Yucatán a principios del siglo pasado,
alrededor de 1911. Es probable que la primera haya sido la subespecie A.
mellifera mellifera, conocida como abeja negra o alemana. Más adelante,
llega la abeja italiana, A. mellifera ligustica, subespecie que se
adopta rápidamente por ser muy productiva y dócil.
La apicultura en la península es una actividad básicamente realizada
por pequeños productores para quienes, dentro de un sistema de
producción de autosubsistencia, la venta de miel representa una entrada
de ingresos complementaria.
Las técnicas utilizadas son muy rústicas, con poca inversión en
equipo y capacitación técnica y utilizando mano de obra familiar. Las
colmenas se establecen en apiarios fijos en lugares estratégicos para el
aprovechamiento de las diferentes floraciones, a diferencia de otras
regiones en donde los apicultores movilizan sus apiarios según los picos
de floración en diferentes ecosistemas. La producción de miel es
posible de esta forma gracias a la rica flora melífera de la región.
Las abejas melíferas son insectos que viven en colonias con un
alto grado de organización social. En cada colonia vive una sola reina y
su función principal es poner huevos, que en época de crecimiento de la
colonia pueden ser hasta 1,500 diarios. Las abejas de una colonia se
reconocen y diferencian de otra por las feromonas que su reina produce.
Los zánganos son individuos machos. Su función es fecundar a la reina;
después del vuelo nupcial mueren. Sólo viven alrededor de un mes y
aquellos que no logran aparearse son expulsados de la colmena por las
obreras. Las obreras son abejas hembras, pero sus órganos reproductores
no están desarrollados. De acuerdo con su edad y desarrollo, realizan
diferentes tareas. Limpian las celdas de cría, cuidan la alimentación de
las larvas y la reina, elaboran y almacenan la miel y
el polen,
elaboran también la jalea real con la cual alimentan a la reina y la
cera con la que construyen los panales, y colectan néctar, polen, agua y
propóleo. La vida de una obrera varía dependiendo del trabajo que
realiza, en época de cosecha, viven sólo seis semanas, fuera de ésta
pueden llegar a vivir seis meses. De estos insectos de cuerpo cubierto
de pelo que se alimentan del néctar y polen que encuentran en las
flores. De las once familias en que se dividen, ocho se encuentran en
México, la mayoría son solitarias y viven en las zonas áridas del país.
Sólo algunos miembros de la
familia Apidae son verdaderamente sociales,
viven en colonias organizadas y construyen panales en donde almacenan su
alimento.
Cosechas y crisis
El ciclo apícola está en estrecha relación con el ciclo de la
lluvia. El principal periodo de cosecha ocurre durante la temporada
seca, de febrero a mayo o junio, según el comienzo de las lluvias. En
esta época florece gran parte de las especies nectaríferas y las abejas
producen miel en cantidades suficientes para mantener su población y
acumular excedentes para la época de escasez; es esta miel almacenada la
que el apicultor cosecha sin riesgo de dañar la población de abejas. Al
principio de la temporada de lluvias, aunque la floración está en su
máximo punto, el alto grado de humedad no permite a las abejas trabajar
eficientemente, la miel que se cosecha en este corto periodo tiene un
alto grado de humedad, algunos apicultores la venden a precios bajos y
otros la guardan para alimentar a las abejas durante la época de crisis.
El largo periodo de lluvias, de agosto a noviembre, representa la
época de crisis para las abejas. En este tiempo pocas especies melíferas
florecen, sin embargo, éstas son de gran importancia para el
mantenimiento de las colonias; muchos apicultores incluso tienen que
proporcionar alimento extra a sus abejas. En la época de transición de
la temporada de lluvias a la seca un número significativo de especies
comienza a florecer, proporcionando a las abejas néctar para fortalecer
sus poblaciones y prepararse para el periodo de abundancia, es la época
de recuperación.
Otros componentes como minerales, vitaminas y otros, son en gran
parte responsables de las características distintivas de color, sabor y
aroma de este producto yucateco conocido en todo el mundo.
Alertas
La vegetación natural de la Península se ha visto fuertemente
alterada por las actividades humanas, sobre todo en el norte, en donde
la deforestación y la introducción de agricultura y ganadería extensivas
han dejado grandes áreas deterioradas. Diversos estudios han reportado
más de 200 especies que son aprovechadas por las abejas, incluyendo
árboles, arbustos, trepadoras y plantas anuales que se distribuyen en
los diferentes tipos de vegetación, desde las zonas recientemente
perturbadas, hasta los bosques más conservados.
Dónde hospedarse
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Tomada de/Fuente: http://www.mexicodesconocido.com
Cacalchén al igual tiene gran cantidad de productores/apicultores que llevan años con su colmenas. Y también buen lugar para llegar a conocer y está a unos 40 km aproximado. Todo #Yucatán de las mejores mieles del país.